El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, aseguró que los empleos que se están generando en el país están siendo ocupados principalmente por trabajadores estadounidenses, mientras disminuye la participación de inmigrantes sin estatus legal en la fuerza laboral.
Bessent afirmó que se han creado más de 2 millones de empleos para estadounidenses y que más de un millón de inmigrantes indocumentados han salido de la fuerza laboral.
“Estos trabajos están yendo a los estadounidenses”, sostuvo el funcionario al defender las políticas migratorias implementadas por la administración del presidente Donald Trump.
Días después, Bessent volvió a referirse al comportamiento del mercado laboral y señaló que, como consecuencia de las deportaciones y del endurecimiento de los controles fronterizos, Estados Unidos “no necesita generar tantos empleos”.
Sin embargo, los datos oficiales muestran un panorama más complejo. Las cifras del Departamento de Trabajo indican que el mercado laboral estadounidense ha presentado señales mixtas y que las nóminas no agrícolas disminuyeron en 23,000 puestos durante julio.
Las declaraciones de Bessent forman parte de la defensa de la política económica y migratoria de la administración Trump, mientras los indicadores oficiales continúan mostrando cambios en el comportamiento del empleo y de la fuerza laboral.
