Michael Banks presentó este jueves su renuncia como jefe de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos con efecto inmediato, en medio de reportes que lo vinculan con presunta conducta indebida durante su trayectoria dentro de la agencia.
Según publicaciones periodísticas, Banks habría realizado viajes al extranjero relacionados con supuestos servicios sexuales mientras ocupaba cargos de responsabilidad dentro de las autoridades fronterizas.
El ahora exfuncionario afirmó que su salida responde a su decisión de jubilarse tras 37 años de servicio y dedicar más tiempo a su familia en Texas.
Banks también se desempeñó anteriormente como coordinador de seguridad fronteriza bajo la administración del gobernador Greg Abbott y fue considerado una figura importante en las políticas migratorias implementadas en Estados Unidos.
Pese a los señalamientos divulgados por medios y testimonios de empleados y excolaboradores, el exjefe fronterizo defendió su gestión y aseguró que deja la frontera “en su estado más seguro”.
Hasta el momento, las autoridades federales no han informado sobre posibles procesos adicionales relacionados con las acusaciones.
