Ottawa, 7 de agosto de 2025 – La administración estadounidense ha elevado a 50 millones de dólares la recompensa por información que permita la detención del presidente venezolano Nicolás Maduro, acusado de liderar una red de narcotráfico transnacional con operaciones que, según la DEA, afectan directamente la seguridad regional en América.
El anuncio fue realizado por la fiscal general Pamela Bondi, quien señaló que el gobierno de Maduro mantiene vínculos comprobados con grupos criminales como el Tren de Aragua y el Cártel de Sinaloa. La cifra duplica la última recompensa vigente y marca un punto de inflexión en la política exterior de Estados Unidos frente al régimen venezolano.
Canadá, que ha mantenido una postura crítica frente a Maduro desde 2018 y ha apoyado esfuerzos internacionales para restaurar la democracia en Venezuela, observa con atención esta nueva escalada. Organismos defensores de derechos humanos en América Latina han expresado preocupación por el impacto de estas redes criminales en la migración forzada, la violencia regional y la corrupción transfronteriza.
Antecedentes de las recompensas
- Marzo 2020: Washington ofreció 15 millones USD, bajo el gobierno de Donald Trump, al presentar cargos por narcoterrorismo contra Maduro.
- Enero 2025: La cifra subió a 25 millones USD bajo la administración Biden, tras elecciones altamente cuestionadas en Venezuela.
- Agosto 2025: El monto alcanza los 50 millones USD, en el marco de nuevas incautaciones y evidencias de colaboración criminal internacional.
Según informes del Departamento de Justicia, la DEA ha incautado más de 30 toneladas de cocaína asociadas al régimen venezolano y ha congelado más de 700 millones de dólares en activos vinculados.
El régimen de Caracas ha rechazado las acusaciones, calificándolas como una “agresión política”. Mientras tanto, Canadá y otros países del Grupo de Lima podrían evaluar nuevas medidas diplomáticas ante este giro en la política estadounidense hacia Venezuela.
