
Desde las primeras horas de este lunes, se ha registrado la presencia activa de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos en varios aeropuertos de los Estados Unidos, incluyendo el Aeropuerto Internacional Hartsfield-Jackson Atlanta International Airport y el Aeropuerto Internacional Louis Armstrong New Orleans International Airport, entre otros puntos de alto tránsito.
Este despliegue forma parte de una instrucción presidencial destinada a reforzar la seguridad aeroportuaria y facilitar el flujo de operaciones ante la escasez de personal de la Administración de Seguridad en el Transporte de los Estados Unidos (TSA), derivada del cierre parcial del gobierno federal.
Según informes oficiales, los agentes de ICE han sido asignados temporalmente para apoyar funciones de vigilancia en áreas de acceso de pasajeros, salidas, llegadas y puntos de control. Las autoridades han indicado que esta medida busca mantener la operatividad y seguridad de los aeropuertos mientras se normalizan los servicios federales afectados por la paralización parcial.
Aunque el mandato oficial subraya que los agentes migratorios están ahí para apoyar aspectos de seguridad aeroportuaria y agilizar el tránsito de pasajeros, diversos grupos comunitarios han advertido sobre la posibilidad de un aumento en las verificaciones de estatus migratorio en zonas federales de los aeropuertos.
Debido a esta situación, se recomienda que las personas que no cuentan con un estatus migratorio regular en el país extremen precauciones y eviten, en la medida de lo posible, circular por áreas de alto control federal sin la documentación correspondiente, hasta que las operaciones vuelvan a su normalidad.
Las autoridades también han señalado que continuarán evaluando la situación de personal y operaciones en los principales aeropuertos del país conforme avancen las negociaciones para resolver el cierre parcial del gobierno.

