La organización Noah’s Ark Scans informó sobre hallazgos que califican como “intrigantes” en torno a la posible existencia del Arca de Noé, uno de los relatos más conocidos del texto bíblico Génesis.
El estudio se desarrolla en el Monte Ararat, específicamente en el sitio de Durupınar, una estructura de aproximadamente 156 metros que ha sido objeto de análisis durante décadas por su similitud con las dimensiones descritas en la narrativa religiosa.
Según los investigadores, mediante el uso de radar de penetración terrestre se detectaron formaciones subterráneas alineadas que podrían corresponder a “corredores” no naturales. Estas estructuras, afirman, conducirían a una cavidad central, lo que algunos interpretan como compatible con descripciones tradicionales del Arca.
Adicionalmente, estudios geofísicos señalan la posible presencia de una estructura con forma similar a un casco enterrado. También se han reportado indicios químicos y fósiles que sugieren que la zona pudo haber estado cubierta por agua en épocas remotas.
No obstante, la comunidad científica ha señalado que estos hallazgos aún no constituyen evidencia concluyente. Expertos destacan la necesidad de estudios más rigurosos, revisión por pares y excavaciones controladas para validar cualquier hipótesis.
El tema continúa generando interés a nivel global, manteniendo el debate entre interpretaciones basadas en la fe y los criterios científicos sobre uno de los relatos más emblemáticos de la historia.
NUEVAS INVESTIGACIONES REAVIVAN EL DEBATE SOBRE LA POSIBLE UBICACIÓN DEL ARCA DE NOÉ
